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Mistorias

La semana en que Rosa descubrió que los libros también llegan a Cotahuasi

Por Paolo Carrasco

A Cotahuasi llegan una biblioteca itinerante y una plataforma digital, mientras el sismo en Junín recuerda que sin escuelas seguras ninguna promesa se sostiene.

Ilustración de una niña de espaldas escribiendo en su carpeta dentro de un aula, junto a un cartel con un ícono de wifi tachado y el texto 'sin señal'
Mistorias (ilustración generada con Midjourney)CC BY-NC 4.0

La historia

En Cotahuasi, en la provincia de La Unión, Arequipa, Rosa tiene 11 años y mira por la ventana del aula mientras su profesora termina de pegar un afiche: “Casita de la Literatura — viernes de lectura en la Media Luna”. Su colegio es uno de los trece que, según el anuncio, recibirán una biblioteca itinerante (una colección que se traslada de comunidad en comunidad) con 500 libros, clubes de lectura y talleres para docentes, estudiantes y familias. Para Rosa, que hasta ahora solo veía libros viejos en la vitrina cerrada de la dirección, la idea de llevarse uno a casa se siente casi tan rara como que haya wifi en la plaza del pueblo.

Elmer, su primo de 13 años, llega agitado al recreo con otra noticia: “La miss dijo que ahora tenemos una Biblioteca Escolar Digital del Minedu, con cuentos, audiolibros y videos que se pueden ver desde cualquier lugar”. El profesor de comunicación les mostró la página en la única laptop del aula y les prometió que, cuando el internet del colegio sea más estable, podrán explorar los recursos alineados al currículo nacional. Rosa bromea: “Primero que lleguen los datos, después los cuentos”, pero se le queda clavada la idea de que su escuela podría estar conectada a la misma plataforma que usan niñas y niños de la costa y de la selva.

Esa tarde, mientras la Casita de la Literatura abre por primera vez sus puertas en el Complejo Deportivo Media Luna, el televisor de la municipalidad transmite el primer mensaje a la Nación de la presidenta Fujimori. Los adultos escuchan que la educación pública “debe volver a ser herramienta de igualdad y movilidad social”, y que se fortalecerá la formación docente, se mejorarán las escuelas, se relanzará el programa de alimentación escolar y se buscará reducir a la mitad las brechas de aprendizaje. Rosa no entiende todos los números que se mencionan, pero sí alcanza a escuchar que habrá mochilas, chompas y materiales comprados a microempresas. Se pregunta si eso también llegará hasta su valle.

Unos días después, en la radio comunitaria comentan el sismo de magnitud 5,1 que dañó colegios en Junín y obligó al Ministerio de Educación a instalar aulas prefabricadas y a activar acompañamiento socioemocional (apoyo emocional dentro de la escuela) para que los estudiantes no pierdan clases. La profesora de Rosa aprovecha para hablar de AlertaMinedu, la nueva aplicación con la que se reportarán emergencias en tiempo real para decidir si las clases se suspenden o pasan un tiempo a la virtualidad. Los chicos escuchan en silencio: algunos tienen familia en las zonas afectadas y entienden que “continuidad del servicio educativo” significa, en simple, que la escuela no puede ser la primera víctima de cada desastre.

Al final de la semana, entre la Casita recién inaugurada y los anuncios nacionales, la vida escolar de Rosa se llena de promesas: más libros, más protección, más formación para sus maestros, quizá mejor alimento. Su profesora les propone algo simple: que cada uno escriba en una hoja lo que necesita para aprender mejor el próximo año. Rosa dibuja un libro abierto en medio de dos cerros y escribe, con su ortografía todavía temblorosa: “Que las historias no se queden solo en Lima”.

Noticias principales

La presidenta Fujimori anuncia formación docente, mejora de escuelas y relanzamiento de la alimentación escolar. En su primer mensaje a la Nación planteó reducir a la mitad las brechas de aprendizaje y citó, como punto de partida, que 40 % de adolescentes no alcanza los aprendizajes mínimos en matemáticas y 50 % en lectura. Lo que conviene seguir no es el anuncio sino su traducción presupuestal: cuánto se asigna, a qué regiones y en qué plazo. Fuente: nota del Ministerio de Educación. Es comunicación oficial del mismo Estado que anuncia: reporta intenciones de gobierno, no resultados verificados por un tercero, y no detalla financiamiento ni cronograma.

El Minedu pone en línea la Biblioteca Escolar Digital. Reúne cuentos, audiolibros y videos alineados al currículo nacional, de acceso libre para estudiantes y docentes de todo el país. El acceso “para todos” depende de una condición que la plataforma no controla: conectividad estable y dispositivos en el aula. En zonas como La Unión, ese es justamente el cuello de botella. Fuente: la plataforma misma. No es una nota periodística ni una evaluación independiente: las cifras de recursos y de alcance son autorreportadas por la institución que la opera.

Arequipa inaugura la Casita de la Literatura de Cotahuasi. Es una biblioteca itinerante con 500 libros y actividades gratuitas dirigidas, según el anuncio, a cerca de mil estudiantes y ochenta docentes de trece instituciones educativas de la provincia de La Unión. El dato que importará en unos meses no es el número de libros, sino cuántos salen prestados y cuántas familias vuelven una segunda vez. Fuente: nota del Ministerio de Educación. Es el anuncio de lanzamiento hecho por la propia entidad que ejecuta el programa; describe lo que se propone alcanzar, no lo que ya ocurrió.

Un sismo de magnitud 5,1 en Junín daña colegios y el Minedu instala aulas prefabricadas. Además del módulo físico, se activó acompañamiento socioemocional y se anunció AlertaMinedu, una aplicación para reportar emergencias en tiempo real. Lo medible aquí son los días de clase efectivamente recuperados y cuánto tiempo lo “temporal” sigue siendo temporal. Fuente: nota de la agencia Andina, agencia estatal de noticias: cubre al sector con acceso privilegiado, pero depende del mismo Estado al que reporta.

Conectando los puntos

Las cuatro noticias arman un mapa de tensiones conocido: un gobierno que promete transformar la educación pública con más formación docente, mejor infraestructura y alimentación escolar, frente a brechas de aprendizaje que llevan años sin moverse. La Biblioteca Escolar Digital y la Casita de la Literatura apuntan al mismo objetivo desde dos lados opuestos —lo digital y lo físico— y esa complementariedad no es casual: en territorios como La Unión, la plataforma sin conectividad no llega, y la biblioteca itinerante sin calendario sostenido tampoco.

El sismo en Junín recuerda por qué el orden de las prioridades importa. Sin escuelas seguras, protocolos de emergencia y apoyo emocional, cualquier mejora curricular o tecnológica se vuelve frágil: un local inutilizable cancela de golpe la plataforma, los libros y el desayuno escolar. Para Perú, y para Arequipa en particular, estas noticias sugieren indicadores concretos que sí se pueden seguir: qué porcentaje de docentes accede a formación pertinente, cuánto se usa realmente la Biblioteca Digital en escuelas rurales, cuántas niñas y niños participan en las actividades de la Casita, y cuántos días de clase se pierden por desastres.

Lo que estos datos todavía no responden. Ninguna de las cuatro fuentes es una evaluación independiente: tres provienen del propio Ministerio de Educación y la cuarta de la agencia estatal de noticias. Todas describen lo que se anuncia o se instala, no lo que se aprende. Un porcentaje de adolescentes por debajo del mínimo dice dónde estamos, no si la política nueva lo mueve; quinientos libros dicen qué se compró, no quién los lee; una aplicación de alertas dice que existe un canal, no que las clases se retomen antes. Son preguntas que solo se responden con datos de uso y de resultados, publicados después. Las seguimos en próximas ediciones.

Acción final

Que esta semana educativa no se quede en anuncios: se juega en cómo llegan los libros, las plataformas y la protección a aulas concretas, en lugares como Cotahuasi. Elige una acción y hazla esta semana:

  • En casa o en el aula: conversa con una niña, niño o adolescente cercano sobre qué le ayuda y qué le dificulta aprender. Escriban juntos una propuesta concreta de mejora para su aula o su biblioteca, y entréguensela a su docente o director antes del viernes.
  • Si enseñas: entra a la Biblioteca Escolar Digital y elige tres recursos que funcionen en tus condiciones reales de conectividad. Descárgalos o imprímelos antes de planificar la clase que los usará.
  • Si diriges un colegio o integras la APAFA: pide por escrito, en la próxima reunión, el estado de la infraestructura del local y quién responde por él en la UGEL. Acuerden quién avisa a las familias y adónde se traslada el aula si el local queda inutilizable.
  • Si vives cerca de Cotahuasi: averigua el calendario de la Casita de la Literatura y lleva a una niña o niño que no tenga libros en casa. La primera visita es la que decide si habrá una segunda.

Los personajes de esta historia son ficticios; cualquier parecido con personas reales es pura coincidencia.

Quién escribió esta historia

Paolo Carrasco

Escribe Mistorias desde Barcelona, con raíces arequipeñas y la convicción de que ningún país se desarrolla sin una educación pública que funcione.

Escrito con inteligencia artificialLa inteligencia artificial reunió las noticias y redactó. Quien firma definió el encargo, ajustó el texto, revisó las fuentes y decide publicarlo.

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