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Mistorias

Freddy hizo todo bien para Beca 18, pero el presupuesto decide si hay cupo

Por Paolo Carrasco

Tiempo de lectura: 3 minutos

Lo que Freddy gana entre tornillos en Huancayo puso algo sabroso en la mesa. Sin embargo, su postulación a Beca 18, que podría ayudarle a traer más sabor, está más difícil que otros años.

Recepción de una ferretería con un joven entregando tornillos a un cliente mientras deja a un lado un fólder con la postulación a Beca 18.
Mistorias (ilustración generada con Midjourney)CC BY-NC 4.0

La historia

Freddy está con mucha angustia. Justo hace unos meses comenzó a trabajar en la ferretería del tío de su mejor amigo, en el barrio de Palián, en Huancayo, y ahora se da cuenta de que, si gana la beca, le será muy difícil sostener a la vez los estudios a tiempo completo y el trabajo.

La situación de su familia no es la mejor: son tres hermanos junto con su mamá. Él ayuda bastante con este ingreso, para tener algo más nutritivo y sabroso en la mesa cada día, lo que contrasta mucho con la situación anterior, en la que a veces había para dos comidas, y no muy buenas. Su mamá lo da todo cuando la llaman para limpiar una casa; quisiera hacer más horas, pero no hay de dónde.

Por eso esta chamba, aunque no es la más emocionante, les ayuda. Freddy es muy consciente de que un buen trabajo los sacaría de esa vida, y de que para eso un cartón en mano iba a ayudar. Por eso postuló a Beca 18; de otro modo no podría estudiar. Su anterior flaca le comentó sobre el programa y él vio la luz al final del túnel. Pero cuando vio lo que pasó con el presupuesto, se desanimó un poco.

Los congresistas recortaron los fondos de Beca 18: de los 793 millones de soles que pedía Pronabec, aprobaron solo 50. Se habían anunciado 20,000 becas nuevas; la convocatoria 2026 terminó con poco más de 7,000, y cuántas habrá en la siguiente depende del presupuesto que se apruebe. Freddy hizo todo bien, y aun así puede que la puerta se cierre antes de que él llegue, no por falta de mérito, sino de cupo.

Y si entrara, el reto apenas empezaría. Entre atender a despistados que compran tornillos en vez de clavos, o sierra en vez de segueta para cortar metales, y encima explicarles cómo reparar una tubería, no le queda un tiempo fluido para estudiar. Sus nuevas clases se solaparían con sus horas en la ferretería, y jalar cursos podría costarle la beca.

Por un momento se le cruza una idea tonta: un tropezón oportuno en la ferretería, un dedo menos, y de ahí a la Beca Inclusión. Se le pasa tan rápido como le vino, porque sería injusto para quienes de verdad la necesitan. Pero la rabia sigue ahí.

Y esa rabia no tiene a quién gritarle. No puede reclamarle a Pronabec, porque si no, no le dan la beca. Y a los responsables tampoco: los congresistas que recortaron ya se fueron, y muchos de estos nuevos están más perdidos que huevo en ceviche.

¿Qué le queda? Le queda esperar, como espera siempre la educación en el Perú. Dicen que puede esperar porque sus frutos tardan años en verse, y justo por eso es lo primero que se recorta: parece lo más barato de sacrificar. Pero es al revés. Lo que no se siembra hoy no es un gasto que te ahorras, es una cosecha que nunca existirá.

El ahorro tiene su celda en el Excel del Congreso, bien verde. Pero Freddy no cuadra en ninguna celda de esa hoja de cálculo. Y él, que repone tornillos todo el día, sabe mejor que nadie: lo barato de hoy sale carísimo mañana. Solo que esa factura de educación llega después de muchos años, cuando el Excel ya se cerró y quienes lo hicieron ya están en la jubilación.

Noticias principales

  • Beca 18 recibió S/50 millones de los S/793 millones adicionales que pidió Pronabec para 2026, y el Minedu calculó que alcanzaría, en el mejor de los casos, para 2,000 becas nuevas. Lo cuenta una nota de PuntoEdu PUCP del 18 de diciembre de 2025: con ese presupuesto, las 20,000 vacantes nuevas previstas quedaban muy lejos, mientras más de 97 mil jóvenes concursaban. Dos mil becas sería la segunda cifra más baja desde 2012 (en 2018 fueron 1,859); las becas ya otorgadas sí se respetan. La nota recoge sobre todo la voz de Flavio Figallo, exviceministro de Educación y asesor de la PUCP, y la de dos becarios. La PUCP no es una observadora neutral: en 2025-1 tenía 2,024 estudiantes con la pensión pagada por Beca 18, el 6.5% de su alumnado. Y es una foto de diciembre: lo que pasó después está en los puntos siguientes.
  • El reglamento de Pronabec se aprobó el 24 de septiembre con cambios frente al borrador de julio: la beca se pierde al desaprobar dos veces, no una. En julio, Infobae reprodujo un reportaje de Punto Final sobre un borrador de 92 páginas del Minedu: quitar la beca por reprobar un solo curso, exigir matricularse en todos los créditos de la malla y obligar a un «trato respetuoso» con los funcionarios, cláusula cuya ambigüedad preocupaba a becarios porque una protesta pacífica podría leerse como falta. Dos meses después, el Decreto Supremo 017-2026-MINEDU, publicado en el diario oficial El Peruano, fijó la versión final. Cambió la pérdida de la beca: ahora ocurre al desaprobar dos veces, el mismo curso o cursos distintos, durante la beca (art. 34), o al sacar un promedio ponderado desaprobatorio en cualquier periodo; excepcionalmente se puede financiar un curso desaprobado y un periodo adicional (art. 30). Se mantuvieron la obligación de matricularse en los créditos que prevé la malla para cada periodo y la de tratar con respeto al personal de Pronabec (art. 28), aunque el texto aclara que las quejas, los reclamos, las críticas a la gestión y la participación en representación estudiantil no cuentan como incumplimiento. El cambio de carrera solo se regula por una vez y cuando hay causas atribuibles a la institución (art. 29). Quienes ya tenían una beca adjudicada quedan fuera de la causal de los dos desaprobados (tercera disposición transitoria). Alexandra Ames, exdirectora de Pronabec, había contado a Punto Final que, cuando insistía en duplicar las becas, el Minedu le decía que el MEF no quería; el MEF, que en Palacio no querían, y que la prioridad era la seguridad ciudadana. Límites: leímos el decreto en el visor de El Peruano, sin su anexo, que fija las consecuencias de perder la beca; del borrador solo tenemos la versión de Infobae y Punto Final; no sabemos si los cambios responden a las críticas de los becarios; y la voz de Ames es la de una exdirectora que fue apartada del cargo, sin respuesta del Minedu ni del MEF en la nota.
  • Pronabec prepara una nueva convocatoria de Beca 18 y pide tener listos dos documentos: el certificado de estudios y la clasificación socioeconómica del hogar. Es una nota de Pronabec en gob.pe del 7 de octubre de 2026. El certificado oficial debe cubrir los dos últimos grados de secundaria concluidos (3.° y 4.° si estás en 5.°; 4.° y 5.° si ya egresaste). La clasificación socioeconómica (el registro que certifica si tu hogar está en pobreza o pobreza extrema, requisito de la modalidad Ordinaria) se tramita gratis en la municipalidad de tu distrito, con el DNI de todos los miembros de la familia y un recibo de luz. Según la nota, Beca 18 ha beneficiado a más de 90,000 peruanos y el 51% ya egresó. Límite: es un comunicado del propio programa; no dice cuántas becas se ofrecerán, con qué presupuesto ni cuándo abre. Eso vendrá con las bases.
  • La convocatoria 2026 terminó con poco más de 7,000 becas, frente a las 20,000 anunciadas, y la de 2027 depende del presupuesto. El Peruano, diario oficial del Estado (26 de febrero de 2026), informó un primer grupo de 5,184 vacantes, respaldado por los S/50 millones de la ley y por una suma igual que el Minedu reorientó de otras partidas, y dijo que se ofertarían más cuando se asignara más presupuesto. En agosto, Infobae contó que Pronabec abrió un cuarto momento con 2,000 becas más, con lo que la convocatoria superaría las 7,000, y que la directora del programa dijo que el número de becas de 2027 dependerá del presupuesto aprobado. Para comparar, Andina, la agencia estatal de noticias, escribió en abril de 2025 que las becas de Pronabec habían pasado de unas 5 mil por año a 10 mil y luego a 20 mil, y que la primera etapa de Beca 18-2025 había seleccionado a 10,773 jóvenes. Es decir, 7,000 es menos que lo que Pronabec entregó el año pasado, y más que las 5 mil de antes. Límites: son cifras que da el propio Estado; Andina no aclara si las 20 mil becas son solo de Beca 18.
  • El director de Pronabec admitió que se anunciaron 20 mil becas sin presupuesto para cubrirlas. En una entrevista con Exitosa (30 de abril de 2026), Enrique Kocyen, director ejecutivo de Pronabec en ese momento, dijo: «Cuando se anuncian 20 mil nuevas becas, no se contaba con el presupuesto para cubrirlas y tampoco para continuar con los becarios anteriores». Es una entrevista, no un documento, y no hay en ella una cifra que podamos contrastar.

Conectando los puntos

Freddy hizo todo bien y aun así depende de un número que no controla. Los S/50 millones frente a S/793 millones son lo que se ve desde la hoja de cálculo; desde la ferretería es una pregunta sin fecha: ¿habrá cupo cuando me toque? La respuesta ya mostró cómo se mueve: se anunciaron 20,000 becas, el cálculo del mejor escenario era de 2,000, y la convocatoria 2026 terminó en poco más de 7,000, menos que lo que Pronabec entregó un año antes. Para la siguiente, la propia directora dice que dependerá del presupuesto que se apruebe. Es la misma incertidumbre de Freddy, dicha desde el despacho.

Entrar no sería llegar. Freddy calcula que sus clases chocarían con su turno, y el reglamento ya aprobado le deja poco margen: tendría que matricularse en todos los créditos que prevé la malla en cada periodo, mantener un promedio aprobatorio y, si desaprueba dos veces, perdería la beca. Como postulante nuevo, no le alcanza la excepción de quienes ya tenían beca. El decreto suavizó el borrador, porque ya no basta un curso jalado, pero el margen sigue siendo corto. Ni las notas ni el decreto que leímos hablan de becarios que trabajan mientras estudian, así que no sabemos a cuántos Freddys alcanza; un reglamento con poco espacio para un mal ciclo castiga más a quien tiene menos espacio en su casa.

La rabia sin a quién gritarle también aparece en las fuentes. Freddy cree que reclamarle a Pronabec le costaría la beca, y el borrador alimentaba justo ese miedo en los becarios. El decreto lo corrige en su propio texto: el trato respetuoso es obligatorio, pero las quejas, los reclamos y las críticas a la gestión no cuentan como incumplimiento. Esa garantía rige para becarios, no para postulantes, y las fuentes no dicen si fue una respuesta a las críticas. Y Ames describe una cadena donde cada instancia manda a la siguiente (Minedu, MEF, Palacio), mientras el entonces director de Pronabec admite que se anunció sin presupuesto. Por eso «los congresistas que recortaron» son solo un eslabón: la misma nota de la PUCP señala al Congreso y al MEF, y habla de presiones de universidades públicas por redirigir fondos.

La nueva convocatoria es el momento en que esa cadena se vuelve concreta: las bases dirán cuántas becas hay y el presupuesto de 2027 dirá si pueden ser más. Para Freddy, ni la puerta cerrada ni la abierta están confirmadas; lo que sí puede hacer es llegar con los papeles listos.

Los límites de lo que sabemos. La cifra de 2,000 es de diciembre de 2025 y era un cálculo del mejor escenario; la de «poco más de 7,000» es lo que dice Pronabec, no un total auditado. La comparación con 2025 usa un dato de Andina que no aclara si sus 20 mil becas son solo de Beca 18. La nota de la PUCP viene de una universidad con intereses directos en Beca 18, y del borrador solo tenemos la versión de Infobae y Punto Final. Del decreto no vimos el anexo con las consecuencias de perder la beca. Ninguna fuente dice cuántos becarios trabajan, cuántos desaprueban un curso ni cuántos perderían la beca con el nuevo reglamento. Y sobre las otras becas que la gente pregunta: Infobae menciona Permanencia y Hijos de Docentes entre las afectadas por el ajuste, pero ninguna de las notas trae fechas ni cupos de Permanencia, y ninguna menciona Beca TEC; con estas fuentes no podemos responder esa duda.

Acción final

  • Si estás en 5.° de secundaria o ya egresaste y quieres postular a Beca 18: pide ahora tu certificado oficial de estudios de los dos últimos grados concluidos, y verifica o tramita la clasificación socioeconómica de tu hogar en la municipalidad de tu distrito. Pronabec explica cómo es el trámite para que te vayas preparando. Es gratis, y llevar los papeles listos es lo único de este proceso que sí depende de ti.
  • Si ya eres becario o becaria: el reglamento nuevo ya se publicó (Decreto Supremo 017-2026-MINEDU). Antes de cambiar de carrera o llevar menos créditos, confirma por los canales oficiales de Pronabec (0800 000 18 o el WhatsApp institucional 914 121 106) cómo te aplica, sobre todo si tu beca se adjudicó antes de que entrara en vigencia.
  • Si tienes voz frente a quienes deciden el presupuesto de 2027: pregunta cuántas becas nuevas de Beca 18 financiará y con qué partida. Una pregunta con número es más difícil de esquivar que una declaración a favor de la educación.

Los personajes de esta historia son ficticios; cualquier parecido con personas reales es pura coincidencia.

Quién escribió esta historia

Paolo Carrasco

Escribe Mistorias desde Barcelona, con raíces arequipeñas y la convicción de que ningún país se desarrolla sin una educación pública que funcione.

Editado con inteligencia artificialQuien firma escribió el cuerpo de la historia. La inteligencia artificial corrigió, conectó ideas y sugirió cambios que esa persona aceptó o descartó.

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